Mudanza de casa... y de nombre
Amigos y amigas de El Periscopio:
Somos pocos y desbalagados, y tiramos para distintas partes. Ni hablar, así es nuestra constitución. Después de probar un rato con las capacidades que ofrece gratuitamente Blogger, se me subió lo regio y opté por buscar mi propio hospedaje, para tener un software más poderoso. En otras palabras, he trasladado el contenido de El Periscopio a mi nueva bitácora, que por razones naturales (es natural que alguien tuviera ya el nombre comprado) hube de rebautizar.
Una sesuda sesión de birongas, vulgo cervezas, bastó para que a mi denso magín llegara una inspiración chiquita pero necia, que al fin se salió con la suya y me llevó a registrar el dominio titulado anacronista.com. Este vulgar y simplón juego de palabras me fascinó, así que para cuando cobré conciencia del asunto, ya había comprado el hospedaje y el dominio.
Así pues, notifico informal pero terminantemente que los tiempos de El Periscopio son fenecidos, y que los contenidos pergeñados por el abajo firmante se verán, en lo sucesivo, en el sitio ya citado, a saber, Anacronista.com.
Ahí podrán seguir consultando mis textos, y poco a poco incorporaré herramientas que hagan la visita más amable. De antemano, gracias por visitar ocasionalmente este rincón del ciberespacio. Espero que en el nuevo sitio podamos dialogar.
Vale
Horacio Salazar
Somos pocos y desbalagados, y tiramos para distintas partes. Ni hablar, así es nuestra constitución. Después de probar un rato con las capacidades que ofrece gratuitamente Blogger, se me subió lo regio y opté por buscar mi propio hospedaje, para tener un software más poderoso. En otras palabras, he trasladado el contenido de El Periscopio a mi nueva bitácora, que por razones naturales (es natural que alguien tuviera ya el nombre comprado) hube de rebautizar.
Una sesuda sesión de birongas, vulgo cervezas, bastó para que a mi denso magín llegara una inspiración chiquita pero necia, que al fin se salió con la suya y me llevó a registrar el dominio titulado anacronista.com. Este vulgar y simplón juego de palabras me fascinó, así que para cuando cobré conciencia del asunto, ya había comprado el hospedaje y el dominio.
Así pues, notifico informal pero terminantemente que los tiempos de El Periscopio son fenecidos, y que los contenidos pergeñados por el abajo firmante se verán, en lo sucesivo, en el sitio ya citado, a saber, Anacronista.com.
Ahí podrán seguir consultando mis textos, y poco a poco incorporaré herramientas que hagan la visita más amable. De antemano, gracias por visitar ocasionalmente este rincón del ciberespacio. Espero que en el nuevo sitio podamos dialogar.
Vale
Horacio Salazar




2 Comentarios:
¡Allá nos vemos!
Un abrazo.
Alli continuare
leyendo tus comments!
Take care XOXO! NP
Publicar un comentario
« Inicio